La guerra de los dragones vuelve en junio de 2026.
HBO acaba de soltar el primer tráiler oficial y confirma
que la Batalla del Gullet llegará por fin a la pantalla.
La temporada 1 de House of the Dragon tenía su gracia, ¿eh? Sangre, incesto Targaryen bien dosificado, dragones que
molaban y un Paddy Considine que se comía la pantalla como un abuelo cabreado con la vida. No era perfecta, pero te
dejaba con ganas de más. Pues bien: llegó la temporada 2 y los guionistas debieron de decirse: "¿Y si la cagamos a lo
grande? ¡Venga, inventemos por doquier y a ver qué pasa!"
Porque, madre mía, qué demencial fue todo. Ser Criston Cole asesinando a gente importante sin consecuencias aparentes:
mata a uno en una boda delante de todo el mundo, luego liquida a otro consejero como quien pela una patata, y el tío
sigue de Mano del Rey, de Lord Comandante y de lo que le salga de los cojones. ¿Dónde está la justicia westerosi? ¿En el
cajón de "ya lo arreglamos en la temporada 3"?
Y luego las reinas, Rhaenyra y Alicent, viéndose cara a cara varias veces como si fueran dos amigas quedando para un
café después del pilates. "Oye, guapa, perdona que mataran a tu hijo/nieto, pero ¿tomamos algo y hablamos de paz?". Han
asesinado a hijos y nietos de ambas, hay una guerra civil que está dejando Westeros como un coladero de sangre, y ellas
ahí, confidencias en el Sept o en Dragonstone, quedando tan amigas. ¿En serio? ¿Dónde quedó el odio visceral, el veneno,
la venganza Targaryen? Esto no es Juego de Tronos, esto es The Real Housewives of King's Landing.
Y no olvidemos al primogénito Velaryon... ¡el puto Laenor sobrevive! Finge su muerte en la temporada 1 (un invento de
los guionistas que ya olía raro), se pira a Essos con su novio a vivir la vida loca, y en la 2 ni rastro, pero Seasmoke
anda por ahí buscando nuevo jinete como si nada. ¿Y Corlys y Rhaenys? ¿No se enteran de que su hijo está vivo tomando
mojitos en Braavos? ¿O es que les da igual? Un desastre logístico y emocional.
En fin, la temporada 2 fue un festival de incoherencias, cambios absurdos del libro y decisiones que parecen tomadas en
una borrachera colectiva de los showrunners. La 1 prometía fuego y sangre; la 2 nos dio humo, bostezos y un "pero ¿qué
coño?" cada dos por tres.
¿Renovamos para la 3? Claro, porque somos masoquistas y queremos ver cómo la cagan más todavía. Pero, por favor, que
alguien avise a George R.R. Martin: que saque la escopeta de perdigones y les dé caña antes de que conviertan Poniente
en una sitcom de dragones.